Puede que todo lo que aprenda me entre por un oído y me salga por la nariz, así, de inmediato.
Y me salto todas las reglas. Uso adjetivos calificativos, soy tendenciosa y odio ser precisa.
Me encanta darle vueltas a los asuntos, y me saco puros 7 en ambigüedad.
No conozco lo concreto y soy irresponsable con mis datos: no revelo fuentes, ni aclaro citas, y a veces hasta me disfrazo de delincuente porque fotocopio libros completos y caigo en el plagio.
No he leído a Cortázar ni a Fuget. Veo harta tele y me gusta.
28.4.07
27.4.07
Hace un par de años las hermanas Berta y Nicolasa Quintremán fueron conocidas debido al conflicto territorial que mantuvieron con Endesa y el Gobierno por la construcción de la central hidroeléctrica de Ralco en el sector de Alto Bío Bío.
La pugna se basaba en la desición de Endesa de utilizar e inundar tierras ancestrales de pertenencia pehuenche-mapuche para los fines de la central, lo cual principalmente afectaría a 92 familias indígenas ubicadas en la ribera del río.
La presión impuesta por la empresa resultaría enorme, llegando a pagar elevadas sumas de dinero a las familias pehuenche a cambio de sus tierras, tierras que nadie entendía por qué no accedían a abandonar "por las buenas".
La pugna se basaba en la desición de Endesa de utilizar e inundar tierras ancestrales de pertenencia pehuenche-mapuche para los fines de la central, lo cual principalmente afectaría a 92 familias indígenas ubicadas en la ribera del río.
La presión impuesta por la empresa resultaría enorme, llegando a pagar elevadas sumas de dinero a las familias pehuenche a cambio de sus tierras, tierras que nadie entendía por qué no accedían a abandonar "por las buenas".
Berta y Nicolasa fueron las últimas en desistir en la lucha contra Endesa.
Aquí un extracto de "Recado Confidencial a los Chilenos", que tal vez permita entender las razones de esa lucha que muchos calificaron de "sin razón", en contra del "progreso".
"Tvfachi mapu mu lleqvn mogen ñi Kuyfikeche. Tvfachi mapu lleqvn iñche. En este lugar nacieron y vivieron mis tatarabuelos, mis bisabuelos, mis abuelos y mis padres. Aquí nací también yo, no en un hospital. Por eso digo que aquí está mi sangre, aquí pertenece mi vida. Nadie me va a sacar de este lugar, aquí voy a morir.
"Nosotros, nosotras, crecimos entre muchos árboles y animales. Con ellos, con nuestra gente, con las plantas, con las piedras, con las vertientes, en los ojos del agua jugamos y conversamos nosotros. Endesa nos dice que nos vayamos. Por eso primero nos ofreció sus lujos. No me interesan sus lujos.
"Nos prometieron casas, nos prometieron lindas cocinas. Estas piedras que sujetan las llamas de mi fogón los winka no las consideran un lujo, pero ellas me cuentan, me recuerdan, la historia de mi gente. La tibieza de su ternura es la que me abraza desde niña.
"Ellos piensan que mi casa no tiene lujos, pero sus tablas rústicas son de madera nativa que mis padres labraron con sus propias herramientas. Estas maderas rústicas, entre las que habla el viento, nacieron y murieron aquí como mi gente. Pero se han transformado en el pensamiento que nos protege, que nos acompaña. Ellas han dado continuidad a nuestra vida mapuche.
"Pero bueno, si quieren empezar a pagarnos un poquito de la deuda que los winka tienen con nosotros los mapuche, si insisten en regalarme algo de su modernidad, yo la espero aquí en mi tierra, y veré qué es lo que me sirve de ella, qué es lo que tomo de ella, pero no por eso dejaré abandonados los espíritus de mis paisajes; no por eso dejaremos abandonados a nuestros muertos. No es posible que por eso dejemos abandonado nuestro Gillatuwe.
"Ahora Endesa dice que tendremos que irnos, a la fuerza, porque así lo ordena el Estado, que así lo ordena el Presidente. Pero mi gente no se debe a ellos; yo tampoco me debo a ellos, me debo a mi Padre Genechén, a mi Madre Tierra, al río Bío Bío.
"La Endesa ni el Estado ni el Presidente nos dan la comida. La comida me la da la Tierra; mis abuelos y mis padres me enseñaron a pedirle, a trabajarla, a tomar de ella sólo lo que necesito. Así como nuestra tierra tomará de nosotros sólo lo que necesita para seguir renovándose.
"Por eso digo: Que sepa mi gente, que sepan los chilenos, que los winka no me van a sacar de mi lugar. Aquí pertenezco, aquí me trajo mi Chaw Genechén. Aquí voy a morir".
Nicolasa Quintremán en "Recado Confidencial para los Chilenos", Elicura Chihuailaf.

26.4.07
Clase de Redacción
"Todos somos poetas, sólo que hay pocos que son muy buenos,
y hay muchos que son muy malos"
y hay muchos que son muy malos"
24.4.07
"Yo escribo, pienso y aprendo"
No soy una escritora ni poetisa, y mucho menos pretendo serlo.
Como dice Carolina "escribo porque me gusta y no porque necesariamente lo haga bien". Escribo porque quiero, y cuando digo "quiero", abarco un todo. Y si lo hago mal, aprendo. O mejor, estudio periodismo.
Como dice Carolina "escribo porque me gusta y no porque necesariamente lo haga bien". Escribo porque quiero, y cuando digo "quiero", abarco un todo. Y si lo hago mal, aprendo. O mejor, estudio periodismo.
22.4.07
Muchos se preguntan ¿qué es Tongoy?

no, no es un invento mío
tampoco es una muletilla a la cual recurro cada 15 o 10 minutos
y no, no es de donde vengo tampoco
es sólo el lugar que por casi (y si, casi) 20 años a guardado mis más hermosos recuerdos estivales
es donde nadamos con mi Tata (si es que nadar está permitido a los 6 cms de profundidad)
y donde buscamos casas de cangrejos en la arena húmeda (¿o ustedes creían que esas burbujitas son sólo aire que se escapa a la superficie?)
las caminatas al cerro, los rezos en la Virgen
la playa de las conchitas, sus caracoles, pececitos y arenilla
las tortas de arena, no son sólo un recuerdo, son comida para cuando el Tata llegue
el techo bicolor de una casa veraniega con la vista más hermosa de la costa
Tongoy, podría decirse, es una caleta turística, la continuación de Puerto Velero, una bahía a 55 kms al sur de Coquimbo y La Serena, un cerro rodeado de agua
Tongoy es mi verano, es la niñez
es mi lugar favorito
y es donde ahora quiero estar

para que tenga una pequeña idea acerca de lo que hablo, ¿qué tal?
SE ARRIENDA
6.3.07
Crónica 1 Parte 2
Decidí armarme de valor, o mejor dicho, revalorar los cada vez más difusos recuerdos de mi emocional verano; emocional, digo, porque por muy ridículo que paresca, nunca tuve dos meses estivales tan llenos de sentimientos divergentes y deseos incompatibles como estos. Decidí, a demás, de continuar con el relato tal vez somnífero de aquellos.
Como comprenderás, los días posteriores a los famosillos resultados pasaron como era de esperarse: con la mayor lentitud posible, dignos de una espera interminable, que entre añoranzas, dudas y paranoias varias, culminaron en un extraño viaje programa para el día lunes 15 de enero; motivada y alentada por una repentina fe en mis resultados, promovida por una orgullosa mamá y otra más aún orgullosa abuelita Cheli, me disponía a partir a Santiago en el primer bus del día, casi 20 hrs antes de conocer la verdadera situación de mi postulación: carae' raja, pero siempre rogando de que todo resultara como se supone que debía ser... Y si no? ... puntos suspensivos, no lo sabía. -Bah!- pensé- ya tendría 6 horas de viaje para pensarlo-. De pronto recordé: - odio viajar en bus-
Como comprenderás, los días posteriores a los famosillos resultados pasaron como era de esperarse: con la mayor lentitud posible, dignos de una espera interminable, que entre añoranzas, dudas y paranoias varias, culminaron en un extraño viaje programa para el día lunes 15 de enero; motivada y alentada por una repentina fe en mis resultados, promovida por una orgullosa mamá y otra más aún orgullosa abuelita Cheli, me disponía a partir a Santiago en el primer bus del día, casi 20 hrs antes de conocer la verdadera situación de mi postulación: carae' raja, pero siempre rogando de que todo resultara como se supone que debía ser... Y si no? ... puntos suspensivos, no lo sabía. -Bah!- pensé- ya tendría 6 horas de viaje para pensarlo-. De pronto recordé: - odio viajar en bus-
Lo que vino después lo recuerdo como una avalancha de sensaciones físicas (si! las sensaciones que se incorporan a tu cuerpo mediante los 5 sentidos) y alucionaciones síquicas ( mm... de esas no tengo explicación). El proceso siguiente fue muy similar a lo ocurrido semanas atrás: el síndrome contrario a Cenicienta (deseando que sean desesperandamente las 12), un sistema de mensajes MSN colapsado de ventanas, páginas que no están al servicio de los usuarios cuando se necesitan (la magia de Internet), y por supuesto, mi infaltable y tan poco oportuno ataque de esepticismo, negandome a creer que el DEMRE no hace bromas con respecto a estos temas, y que esta vez si me "tocaba" (ajaja).
El día siguiente, con toda su locura matutina, resultó una buena experiencia. A pesar de que en la foto de la TUI salgo negra curiche, a pesar de que la rodilla me mataba luego de tantas escaleras (a quién pucha madre se la habrá ocurrido dichoso diseño para nuestro Mall de clases?), de los trámites eternos, de las cerradas de ojo a la asistente social y de la calurosa bienvenida... ¬¬ no puedo mentir y decir que no cuasi sonrío cuando me acuerdo... yaaaaa, me cago de la risa!! Y si sé que no es la gran cosa, pero fue una cosa grande para mí, creo que admitiré que aún lo es.
Lamento mi paso flash por Santiago. Lamento no reunirme con quienes quería, contarles todo a quienes quería, dormir lo que quería, disfrutar mi situación como quería. Pero la playa me llamaba. Y no era tanto porque el sol santiaguino amenazara latentemente con robarme mi intento de bronceado, ni que las llamadas a la mamá cada 5 segundos auguraran una cuenta telefónica kilométrica, sino que simplemente era hora de volver, más bien era la hora de empezar, porque ya todo estaba listo, porque ya no había dudas, porque ya no habría más de esos miedos fantasmas, que te siguen donde quiera que vayas pero que sólo tú ves, y porque por un segundo ya no había más miedo al fracaso.
Era, por fin, el tiempo de comenzar el verano, como Dios manda: con bikini, dulces de la ligua, quemadas rascas en la feria, juegos en el "cárton" lleno, caminatas vespertinas y refuerzos extras en la mochila, ya que luego de lloriquear y patalear y recurrir a toda clase de artimañas cual guagua consentida, por fin me traía conmigo lo único que necesitaba :)
y ahora la playa, el sol, el mar, las ganas de pasarlo bien, los churros, las compras, las chalas, las paletas y las ganas de quedarse, para siempre...
3.3.07
Crónica 1 Parte 1
A pesar de que el verano, oficial y esotéricamente (con eso de los solticios y la fiesta de la luna y en fin) aún no acaba, es hora de aceptarlo: las vacaciones comienzan a ser nada más que un recuerdo; agria o dulce, fria o tropical, la imagen mental que guardamos, o multi digital según la tecnología nos permita, se convierte en el único vestigio de los dos maravillosos meses en que, si me permiten, de vagos nos dimos y vivimos, merecidos o no.
Mi verano comenzó el 16 de enero. Y no precisamente debido a que lectura rápida y muy entretenida que me proporcionó Boris Akunin y su Ángel Caído me haya transportado físicamente a Rusia, con calendario desfasado y todo eso, sino que hasta dicha fecha mi cuerpo (junto a mi entorno físico) y mi entonces (y quizás aún) extraviada cabeza no encontraban coordinación aparente.
Luego del accidentado arribo a Tongoy de mis amores en la primera semana y descubrir que la llegada de los gitanos distaba mucho del estilo de los visitantes de Macondo, y que lejos de carnaval, sorpresas y artilugios, sólo traían la oferta más rentable de la temporada: compra de cobre por kilos, y que la consecuencia no sería otra que la desaparición colectiva de todas las cañerias de la cuadra (incluída las de mi casa) entre carpas y naipes de la suerte, la casa finalmente comenzó a vivir un ambiente más playero y menos neurótico.
Finalmente, luego de una semana cuya rapidez era prácticamente despreciable (aplicando términos físicos del nunca bien ponderado profe Kike Araya), el domingo 7 de enero cumplió todas las expectativas que para él se tenían. Silencioso, lento y desesperante. Luego de 1553 hrs en que esperé, me dieron por fin las 11:30 de la noche. Yo, que para esa altura ya había contruído un gigantesco campamento frente al único ciber de Tongoy, me había arrumado frente a un computador por lo menos 8 horas antes, con el miedo tremendo de que, tal como otros días, el sucucho tecnológico se transformara en el máximo punto de entrentención para personas que, mágicamente, no podían resistir la necesidad de usar MSN o ver su meil, ¡y justo ese día! A pesar de mi vigilia, no pude encontrar un buen compañero para dicha situación, pero bueno, tuve que resignarme a que el computador más lento de la historia debiera ser mi herramienta clave para revelar finalmente qué cresta iba a pasar esta vez con la PSU. Qué susto. Casi sin poder evitarlo, los satánicos recuerdos del año pasado rondaban mi cabeza. Y aunque muchos no creían en mi incertidumbre, bajo mi cama me esperaba toda mi mochila lista para viajar a Santiago a la mañana siguiente y ver qué hacer si que las cosas no resultaban como todos los que me rodeaban insistían en que iban a salir.
11: 40. Me habla el Tuto, la Nati, luego la Pía, todos mandando links de diferentes páginas donde según no sé quién ya estaba toda la información maldita. Me contaban sus puntajes, y yo, obtusa, sólo me quería regir por los resultados oficiales salidos a las 00 hrs, y que vería en las páginas que Pe había preparado para mí, pero que en momento de la verdad, nunca abrieron (en todo caso, muchas gracias).
5 4 3 2 1 Feliz año nuevo, besos para todos, y el pendejo que estaba junto a mí y con quien había conversado minutos antes en una de esas medidas anti-sicosis-colectiva, que nunca sabes si realmente tranquilizan o te neurotizan más aún, se quejaba a viva voz de sus 790 ptos en matemáticas que no eran los 830 que quería. Yo no me quejaba, tampoco reía, sólo estaba tranquila, porque sabía que mi puntaje, sobrio, me dejaba bien puesta donde deseaba, siii... esa facultad de lectores que añoraba. Salí a la calle, dejé el computador añejo abierto, y miles de mensajes de msn que no volvería a pescar. No supe de la Mari ni Andrés, sólo cuando al regresar a tierra, vi sus ventanas abandonadas con mensajes alentadores para mí y para ellos mismo, al descubrir que en sus casos las cosas no habían funcionado tan bien. Me sentí un poco mal.
Felicitaciones correspondiente de mamá y papá a la distancia. Pe llamó por TE, cariños y abrazos. Me sentía un poco libre, pero a la vez, otro combo repentino me dió en plena cara, y recordé por un instante que no todo se acaba ahí, aunque pareciera que si.
Una semana más. ¿qué era esperar una semana más? Era todo. Había esperado más de un año, y si, una semana no me hacía gracia.
Me dolía todo, como esos indicios de resfrío malditos que no sabes por dónde irán a atacar.
Las horas de sueño se hacían más cortas y las del día tan largas.
Todo confabulaba en mi contra.
Todo confabulaba en mi contra.
Necesitaba hablar y contar,y hablar más aún; mi único confidente: atrapado a 415 kms de mi ubicación, y la comunicación escasa gracias a un plan de celular que era lo único no eterno. Los días se hacían interminables y si, para mí el verano aún ni comenzaba...

9.2.07
Nostalgia del Amarillo
Sólo unas cuantas horas de cuenta regresiva y veremos cómo el Ministro Espejo (¡si! el mismo de los espejitos en diciembre del 2005) dará el vamos más entusiasta para el nuevo Transantiago, disipando así cualquier duda o supocisión de que, una vez más, el "gran proyecto" gubernamental no iba a funcionar; sin embargo, para sorpresa de muchos, hemos visto cómo en esta ocasión, no sólo contabamos con una fecha tope inamovible sino con toda una serie de mecanismos (que han sido corregidos de sus falencias, en su mayoría, a tiempo) cuya labor ha sido intentar hacer un poco más "amable" el gran cambio que como población santiaguina deberemos afrontar a partir de mañana. Sin duda un despliegue gubernamental enorme y bastante positivo, pero que rara vez vemos, y que claro está, extrañamos con creces, sobre todo en causas que parecen ser "chuteadas" mes tras mes, pero que por supuesto, debemos esperar pacientes, tras la resolución "certera" de cada ministro.Si bien el proyecto Transantiago ha sido de lo menos pacífico, el Gobierno, nuevamente en grandes esfuerzos, se ha preocupado de contrarestar toda clase de escepticismos populares, informando lo más oportunamente posible a los transeúntes, de la mano de Bam Bam, acerca de los diversos (y bastante adornados) beneficios que implican el nuevo sistema de transporte: menos tiempo de espera, recorridos más exactos, posibilidad de tomar dos micros a un menor precio, conductores capacitados y con sueldo fijo y por supuesto, nuevas máquinas, más modernas y cómodas y mucho menos contaminadoras, todo esto en el marco de brindar mayor seguridad a pasajeros y choferes. Sin embargo, a sólo horas de comenzar, descubrimos cómo ciertos parámetros están lejos de ser cumplidos: tarjetas bip! fantasmas, choferes con malos sueldos, amenazas de paro y máquinas viejas re-pintadas amenazan con re-establecer los antiguos vicios del transporte santiaguino, los cuales, a la vez, se desean erradicar mediante el nuevo plan.Esperemos que los nuevos recorridos que a partir de mañana rondarán nuestra ciudad nos llenen no sólo de color, sino que también puedan acabar con esta cierta incertidumbre colectiva, que nos demuestren que, al menos una vez, en Chile se pueden hacer las cosas más o menos bien y no mal, o peor, y si aún sienten nostalgia por las viejas micritos del recuerdo, es sólo cosa de raspar la pinturita blanca y verde, y revivir la imagen de la amarilla de siempre.
6.1.07
De los obsesivos y maniáticos
"Cuando la atención se fija más tiempo o con más fecuencia de lo normal en un objeto, hablamos de <<manía>>. El maniático es un hombre con un régimen atencional anómalo. Casi todos los grandes hombres han sido maniáticos, sólo que las consecuencias de su manía, de su <<idea fija>>, nos parecen útiles o estimables. Cuando preguntaban a Newton cómo había podido descubrir su sistema mecánico del universo, respondió: Nocte dieque incubando (<<pensando en ello día y noche>>). Es una declaración de obseso. En verdad, nada nos define tanto como cuál sea nuestro régimen atencional..."
Facciones del amor, V Atención y Manía, Estudios sobre el amor (fragmento), J. Ortega y Gasset
Facciones del amor, V Atención y Manía
7.11.06
Crítica 1
Navegando por la televisión, entre (citando a Timy Turner) "500 canales sin nada bueno que ver" me encontré anoche, a eso de las 21: 05 hrs.
Luego de observar los últimos detalles de la casi- mágica (pero no por eso menos interesante y buenísima) transformación del simpático carpintero Ty y su equipo en People+Arts, y verme estancada y desesperada, por culpa del zapping, en el inicio de Montecristo (quien aprecia el trabajo de Jim Caviezel me entenderá), decidí saltar al Via X, y a la fe de encontrar algo un poco más interesante que lo propuesto a esas alturas de la noche en la programación chilena, de la mano de Cadena Nacional.
Intenté integrarme al tema que Franzani (como siempre) manoseaba tan afanado, en compañía de un amigo panelista, cuyo nombre desconozco, pero que en seguida reemplazé por "Jack" (el pelo rapado, la barba de varios días, me trajo alguna reminiscencia de la, por ahora, desaparecida Lost).
Converzaban acerca del uso del condón, en el contexto de la campaña contra el SIDA que pretende impulsar nuevamente el gobierno, y la vergonzosa negativa a ésta por parte de ciertos canales televisivos.
"Si UCV decide integrarse a la postura que tomó Canal 13, y Mega, de no transmitir los spots, serían tres canales de los seis existentes en televisón abierta, los que no transmitiría la campaña", aseguraba "Jack".
Más allá de ridículo, estúpido, patético, como primeras ideas que se vienen a la mente al escuchar algo así, me parece lamentable y completamente reprochable el hecho de que exista la posibilidad que el 50% de los canales de televisión pública estén resueltos a censurar una campaña propuesta por el Gobierno, cuyo fin es resguardar la salud de la población.
Qué terrible es saber que el tema del SIDA, como realidad y amenaza latente, no se tome en serio a nivel social general, y más aún, que se censure tajantemente, a nivel comunicacional y político.
Cuando Marcela Cubillos y Julio Dittborn (diputados UDI) se dedican a criticar la campaña del Ministerio de Salud, por encontrarla vulgar y exenta de valores, se olvidan de una de las pocas labores que el Gobierno parece estar cumpliendo, la de velar por la seguridad de toda la población, independiente de credos, ideologías y valores, y por sobre todo, más allá de la creencia en la pareja única y las ideas acerca de la abstinecia que cada uno pueda tener. Qué lástima que una de las pocas labores educativas que toma el Estado sea reprimida por sectores que olvidan que en esferas sociales completamente alejadas de las suyas, donde mucho se ignora, jóvenes y adultos mueren a causa del SIDA, o quizás, peor aún, viven en agonia diaria por su culpa.
Luego de observar los últimos detalles de la casi- mágica (pero no por eso menos interesante y buenísima) transformación del simpático carpintero Ty y su equipo en People+Arts, y verme estancada y desesperada, por culpa del zapping, en el inicio de Montecristo (quien aprecia el trabajo de Jim Caviezel me entenderá), decidí saltar al Via X, y a la fe de encontrar algo un poco más interesante que lo propuesto a esas alturas de la noche en la programación chilena, de la mano de Cadena Nacional.
Intenté integrarme al tema que Franzani (como siempre) manoseaba tan afanado, en compañía de un amigo panelista, cuyo nombre desconozco, pero que en seguida reemplazé por "Jack" (el pelo rapado, la barba de varios días, me trajo alguna reminiscencia de la, por ahora, desaparecida Lost).
Converzaban acerca del uso del condón, en el contexto de la campaña contra el SIDA que pretende impulsar nuevamente el gobierno, y la vergonzosa negativa a ésta por parte de ciertos canales televisivos.
"Si UCV decide integrarse a la postura que tomó Canal 13, y Mega, de no transmitir los spots, serían tres canales de los seis existentes en televisón abierta, los que no transmitiría la campaña", aseguraba "Jack".
Más allá de ridículo, estúpido, patético, como primeras ideas que se vienen a la mente al escuchar algo así, me parece lamentable y completamente reprochable el hecho de que exista la posibilidad que el 50% de los canales de televisión pública estén resueltos a censurar una campaña propuesta por el Gobierno, cuyo fin es resguardar la salud de la población.
Qué terrible es saber que el tema del SIDA, como realidad y amenaza latente, no se tome en serio a nivel social general, y más aún, que se censure tajantemente, a nivel comunicacional y político.
Cuando Marcela Cubillos y Julio Dittborn (diputados UDI) se dedican a criticar la campaña del Ministerio de Salud, por encontrarla vulgar y exenta de valores, se olvidan de una de las pocas labores que el Gobierno parece estar cumpliendo, la de velar por la seguridad de toda la población, independiente de credos, ideologías y valores, y por sobre todo, más allá de la creencia en la pareja única y las ideas acerca de la abstinecia que cada uno pueda tener. Qué lástima que una de las pocas labores educativas que toma el Estado sea reprimida por sectores que olvidan que en esferas sociales completamente alejadas de las suyas, donde mucho se ignora, jóvenes y adultos mueren a causa del SIDA, o quizás, peor aún, viven en agonia diaria por su culpa.
5.11.06
Colaborations
"Me cargan los políticos chilenos. No, no los chilenos, todos en general. Hablan y se creen que son celebridades, como si fuesen la gran cosa, pero no son nada.
Siempre dicen 'este actor político', 'este escenario político' como si se estudiara para ser político.
Me carga que se sobrevalore la política, que se ponga en una esfera superior, cuando la política es todo; es la manera en que te dispones para hacer algo, desde lavarte los dientes en la mañana, hasta lo que quieres para tu país.
Me apesta que se intente alejar la política de lo cotidiano, como si sólo unos privilegiados pudieran pertenecer a ella, cuando la política es lo más social y popular que existe; nos compete a todos. No me extraña entonces que siempre se hagan proyectos y planes para unos pocos nada más."
Discurso encamado (fragmento), Dropanzer
Viernes, 3 de noviembre
Siempre dicen 'este actor político', 'este escenario político' como si se estudiara para ser político.
Me carga que se sobrevalore la política, que se ponga en una esfera superior, cuando la política es todo; es la manera en que te dispones para hacer algo, desde lavarte los dientes en la mañana, hasta lo que quieres para tu país.
Me apesta que se intente alejar la política de lo cotidiano, como si sólo unos privilegiados pudieran pertenecer a ella, cuando la política es lo más social y popular que existe; nos compete a todos. No me extraña entonces que siempre se hagan proyectos y planes para unos pocos nada más."
Discurso encamado (fragmento), Dropanzer
Viernes, 3 de noviembre
3.11.06
Alabanza a la Creatividad nº3
Admito que esto de la creación pseudo-anónima, escondida tras la pantalla de un computador, comienza a tentarme.
Dando por abierta la sesión de hoy, salgo del preu con cara de lata.
12:00 hrs, botella de agua en mano, me dispongo a atravezar Providencia; las 10 cuadras que separan a Pedro de Valdivia y Bilbao, de Dublé Almeyda y Macul, mi apreciado destino luego de su par de horitas sagradas en lo que por este año ha sido mi "establecimiento educacional", o algo así.
Cruzo Bilbao y comienzo mi aparentemente-eterno camino.
A la altura de Diego de Almagro la frenada de una bicicleta falta de aceite me lleva hasta mi ex-planeta Plutón y de vuelta a la Tierra, sólo para ver como Andrés se aleja a la velocidad de la luz por su calle, camino a su casa; su "chao Pita" se queda revoloteando un instante en el aire, sólo para que me de una pica enorme el hecho de saber que en 5 minutos más estará sentado en el living de su casa, mientras yo aún en P.Lautaro Ferrer me detengo a leer las portadas de los diarios. En fin.
Sigo caminando, guiada por el inconfundible olor a chocolate de la Mozart, y la gente me mira extrañada, tanto por mi sagrada rutina de ir cambiando de vereda constantemente en mi recorrido, en mi desesperado intento por esconderme definitivamente del sol, o por mi apariencia, cercana ya a una especie de barbie de invierno: blanca y brillante, rogando porque lo poco y nada de bloqueador solar factor 60 que me queda cumpla cada una -y más- de las labores que se estimaban para una ya desgastada Capa de Ozono.

Nada me importa, sigo caminando, feliz; pronto noto que son más razones, aparte de la rareza de ver a una adolecente santiaguina con extremada conciencia solar, las cuales atraen esas miradas adultas. ¿Qué? ¿Nunca vieron a una persona cantando por la calle? Los invito a observar sicópatamente al niñito rapero que cada mañana intenta compartir su rima libre con el mundo, camino al colegio.
Pienso -quizás- no es el hecho de verme cantando -y no es que lo haga a todo pulmón- lo que resulte fuera de lo común, sino más bien el hecho de musicalizarme a la antigua: qué I-Pod ni que ocho cuartos (al muy estilo Chavo del 8) ¡Viva la creatividad musical propia!
Rescato de un viejo amigo, vuelo directo desde otra dimensión, eso de rehusarse a que la tecnología -muy útil para otros- se apodere a todo nivel de nuestras vidas.
He sido esclava de muchas cosas (¬¬), pero definitivamente me niego a caer en las garras de un aparatito musical, que valga más que su peso en oro, que me alegre los 35 minutos de batalla anti-quemaduras de ciudad que libro diariamente.
Me conformo con el deleite de las risas al observar a la chicas deportistas que utilizan la ciclovía como gimnacio (con toda la fe puesta en ello), o con el cariño y los langüetazos de las diferentes clases de poodles existentes, y las caras de odio de sus "antiguos" propietarios cada vez que me les acerco, o por último, con la idea de ir observando cada detalle de un mediodía común y corriente, para luego compartirlo con el ciberespacio, desde mi postura cuasi-incógnita.
Dando por abierta la sesión de hoy, salgo del preu con cara de lata.
12:00 hrs, botella de agua en mano, me dispongo a atravezar Providencia; las 10 cuadras que separan a Pedro de Valdivia y Bilbao, de Dublé Almeyda y Macul, mi apreciado destino luego de su par de horitas sagradas en lo que por este año ha sido mi "establecimiento educacional", o algo así.
Cruzo Bilbao y comienzo mi aparentemente-eterno camino.
A la altura de Diego de Almagro la frenada de una bicicleta falta de aceite me lleva hasta mi ex-planeta Plutón y de vuelta a la Tierra, sólo para ver como Andrés se aleja a la velocidad de la luz por su calle, camino a su casa; su "chao Pita" se queda revoloteando un instante en el aire, sólo para que me de una pica enorme el hecho de saber que en 5 minutos más estará sentado en el living de su casa, mientras yo aún en P.Lautaro Ferrer me detengo a leer las portadas de los diarios. En fin.
Sigo caminando, guiada por el inconfundible olor a chocolate de la Mozart, y la gente me mira extrañada, tanto por mi sagrada rutina de ir cambiando de vereda constantemente en mi recorrido, en mi desesperado intento por esconderme definitivamente del sol, o por mi apariencia, cercana ya a una especie de barbie de invierno: blanca y brillante, rogando porque lo poco y nada de bloqueador solar factor 60 que me queda cumpla cada una -y más- de las labores que se estimaban para una ya desgastada Capa de Ozono.

Nada me importa, sigo caminando, feliz; pronto noto que son más razones, aparte de la rareza de ver a una adolecente santiaguina con extremada conciencia solar, las cuales atraen esas miradas adultas. ¿Qué? ¿Nunca vieron a una persona cantando por la calle? Los invito a observar sicópatamente al niñito rapero que cada mañana intenta compartir su rima libre con el mundo, camino al colegio.
Pienso -quizás- no es el hecho de verme cantando -y no es que lo haga a todo pulmón- lo que resulte fuera de lo común, sino más bien el hecho de musicalizarme a la antigua: qué I-Pod ni que ocho cuartos (al muy estilo Chavo del 8) ¡Viva la creatividad musical propia!
Rescato de un viejo amigo, vuelo directo desde otra dimensión, eso de rehusarse a que la tecnología -muy útil para otros- se apodere a todo nivel de nuestras vidas.
He sido esclava de muchas cosas (¬¬), pero definitivamente me niego a caer en las garras de un aparatito musical, que valga más que su peso en oro, que me alegre los 35 minutos de batalla anti-quemaduras de ciudad que libro diariamente.
Me conformo con el deleite de las risas al observar a la chicas deportistas que utilizan la ciclovía como gimnacio (con toda la fe puesta en ello), o con el cariño y los langüetazos de las diferentes clases de poodles existentes, y las caras de odio de sus "antiguos" propietarios cada vez que me les acerco, o por último, con la idea de ir observando cada detalle de un mediodía común y corriente, para luego compartirlo con el ciberespacio, desde mi postura cuasi-incógnita.
2.11.06
Expresión poserística
A medida que se aleja el día "primero" voy comenzando a creer que el silencioso y sereno camino de esta ventanita empieza poco a poco a decaer. Declaro: abajo el anti-poserismo y arriba la libertades pindis, por muy anti-estéticas que sean. Que nunca otro pequeño posero sea discriminado por su deseo de compartirse con el mundo cibernético; ya sea mirando al horizonte o bien saltando en una tabla de "esqueiter", o bien la lolita con anteojos oscuros y cigarro en mano que se fotografía a medias. Que la rebelde sin causa pueda exponerse con su polera rasgada a propósito de una banda que asegura escuchar desde sus instancias en el vientre materno, o el artista desnudo que luce orgulloso su homosexualidad... basta el "achaque" innecesario de las mentes creativas, futuros espíritus artisticos... en su extraña manera.
1.11.06
1+1 son 11
Qué alegria comenzar algo en un día primero; llámese "cábala" o como se quiera, y sin ninguna intención religiosa, siempre me ha parecido que los inicios acompañados del numerito 1 augurian un exitoso recorrido: que esta vez no sea la excepción.
Me encanta la idea del "inicio" y me encanta este mes; no me encanta que el cumplir años se haya vuelto de una amenaza a una realidad concreta, acechando a la vuelta de la esquina, pero si me encanta este concepto de "libro en blanco" en que me encuentro, y me fascina ser capaz de tomar las riendas de este viaje: veremos pronto donde llegaremos. Que sea un puerto con palmeras y brisa tropical o un edificio moderno instalado en una facultad de lectores, me conformo.
Me encanta la idea del "inicio" y me encanta este mes; no me encanta que el cumplir años se haya vuelto de una amenaza a una realidad concreta, acechando a la vuelta de la esquina, pero si me encanta este concepto de "libro en blanco" en que me encuentro, y me fascina ser capaz de tomar las riendas de este viaje: veremos pronto donde llegaremos. Que sea un puerto con palmeras y brisa tropical o un edificio moderno instalado en una facultad de lectores, me conformo.
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